Maldita sea. En toda nuestra vida nos han enseñado a compartir y creo que eso nos ha vuelto más egoístas. Todos seguimos a uno y ese uno es la sociedad. Gente con el mismo criterio que se limita a sacar a relucir lo peor de tí y tu persona. Por eso seguimos a las masas, para evitar problemas con los demás. Así es como nos escondemos hoy en día, tras una máscara que esconde nuestro verdadero yo. Pero no es eso a lo que vengo a hablar. Somos egoístas. Y no podemos evitarlo. Lo queremos todo cuanto podamos obtener. Aunque no nos lo podamos permitir. No pensamos ni un segundo en lo que quieren los demás. Yo, yo y yo. Soy una persona libre y puedo pensar como quiera. ¿El dinero compra la felicidad? Sí, sí y sí. Rotundamente. Si tuviésemos tanto dinero como quisiéramos lo gastaríamos en cosas o bienes que nos hicieran más felices. Tal vez ayudaríamos a personas que lo necesitaran. O tal vez no. Depende del grado de egoísmo. Pero es algo que no se puede evitar. Pensamos en nosotros mismos todo el tiempo y no apreciamos lo que de verdad tenemos. Y es así como perdemos tiempo y la misma felicidad.
Somos personas egoístas.
Y no hacemos nada para remediarlo.
Porque realmente no podemos.
Somos así y así seremos en un futuro.
Un futuro vacío y oscuro lleno de adornos que tapen sus desperfectos.
Vaya mentira.
All my secrets.
sábado, 28 de marzo de 2015
No tenemos arreglo.
miércoles, 11 de marzo de 2015
Punto y coma.
Un tiempo. Una pausa. Un espacio. Eso necesitamos. Tiempo para reflexionar y decidir cómo continuar antes del punto final.
martes, 25 de noviembre de 2014
Una pausa
domingo, 2 de marzo de 2014
Cuídate.
Que ya es hora de que te sea devuelto todo lo que me has ayudado. Ahora me toca a mí. En todo, absolutamente todo lo que necesites, estaré yo aquí, contigo. Como siempre has hecho tú. Porqué me importas. Me importas mucho. Te quiero. Sabes que eres importante, y no sólo para mí. Vuelve a la realidad. Vuelve a ser tú mismo, como antes. Es lo que necesitas. Lo que necesitamos. Cuídate mucho.
sábado, 15 de febrero de 2014
Todo bien.
Todo iba bien. O por lo menos eso parecía. Hasta una noche. Un jueves lluvioso, a las cuatro de la madrugada. Lo recuerdo como si fuese ayer, aunque de echo, no hace tanto tiempo.
Oía gritos en la habitación de al lado. Y luego, lágrimas. No las oía, pero si sus voces rotas rompiendo a llorar.
Otra persona fue al encuentro de esas tristes voces, y una de ellas se dejó de escuchar. Se había marchado. ¿Por un tiempo? Quién sabe. No volví a dormir.
Días después volvió uno de ellos. Y todo volvió a ser normal por unos días. Fue una magnífica interpretación por su parte. Felicidades. No lo había pasado nunca tan mal hasta entonces.
martes, 11 de febrero de 2014
Gritos silenciados.
He cometido muchísimos errores, y necesitaba contarlos. Mis penas, mis dolores, alguna que otra alegría...
Igual me odiaréis, o quizás no. Sólo he venido aquí por recomendación y en busca de ayuda, porque la necesito, de veras.
Quizás nadie lee esto. Quizás sí. Aunque me gustaría mantener mi anonimato. Si algún conocido se enterara, sería mi ruina.
Me llamaréis copiona, pero necesito hacer esto. Este blog ha sido inspirado por la famosa serie "Awkward" o "La chica invisible", ya que es una de mis series favoritas.
Me apeteía contar mi historia de alguna manera u otra, y por eso he llegado hasta aquí. Para hacerlo. Así que allá va.
Esta es mi historia.